El proceso de la comunicación indígena en Colombia

Cuáles son los principales hitos en el proceso de lucha por garantizar el derecho a la comunicación de los pueblos indígenas de Colombia? ¿Cómo avanza el proceso de gestar políticas públicas de comunicación propia? ¿De qué manera el proceso colombiano anima y alimenta procesos internacionales que a su vez inciden y refuerzan su propio avance nacional?

Estas y otras interrogantes desarrolla Ismael Paredes, comunicador comunitario y periodista, en un artículo publicado por el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y que reproducimos a continuación.

La garantía del derecho a la comunicación para los pueblos indígenas

La siguiente es una crónica del proceso comunicativo de los pueblos indígenas de Colombia, que recoge en un breve recorrido los recientes momentos y principales acciones para reivindicar la garantía de su derecho a la comunicación propia. Asimismo, cómo se teje el proceso de formulación de Política Pública de Comunicación Propia de Pueblos Indígenas, con ocasión del Foro Nacional-Internacional de Comunicación Indígena y Políticas Públicas: Debates y Prácticas, a realizarse en Popayán del 25 al 29 de noviembre próximos.

Por Ismael Paredes.

La comunicación, vista desde una concepción ancestral permite entender los sueños y los mensajes de la naturaleza por medio de los animales, del sol, las estrellas, de las plantas, los sonidos, silencios y elementales, entre otros seres y medios que Ella escoge para comunicarse con el ser humano. Este principio de comunicación tiene su esencia, como ya dijimos en la sabiduría ancestral; los abuelos y sabios indígenas leen este lenguaje para descifrar los códigos culturales y cósmicos que les prevén sus Ancestros para orientar cómo vivir en armonía entre seres humanos y entre éstos y la naturaleza.

En este orden de ideas y vista de esta forma la comunicación es el derrotero y el fundamento para los comunicadores indígenas, comunitarios y alternativos contemporáneos, que actuamos al margen de las formas masivas y parcializadas de informar por parte de los medios masivos, mass media y el imaginario creado en la literatura indigenista y las fabulas chamánicas que mayoría de escritores de occidente han deformado a beneficio de alcanzar un rating muy cuantificable en las masas.

Hago introducción al tema en ocasión a la convocatoria del Consejo Regional Indígena del Cauca, al Foro Nacional -Internacional de Comunicación Indígena y Políticas Públicas: Debates y Prácticas, a realizarse en Popayán del 25 al 29 de noviembre con el objetivo de compartir y retroalimentar la experiencia de los pueblos indígenas del país en el ejercicio práctico del derecho a la comunicación indígena y la formulación de la Política Pública de Comunicación Propia de los Pueblos Indígenas, cuyos principales lineamientos se dieron, justo, durante el desarrollo del Primer Foro Nacional de Comunicación Indígena realizado también en Popayán, en el mes de noviembre de 2012.

El Foro fue un ejercicio de integración continental en torno a políticas públicas en comunicación que agrupó a más de 700 comunicadores, dirigentes y autoridades indígenas y que generó un amplio debate sobre diversos aspectos políticos, técnicos, administrativos, jurídicos y espirituales en torno a la comunicación como derecho constitucional y consuetudinario de los pueblos indígenas. Pero la realización y organización de este y del anterior Foro no son hechos fortuitos sino que devienen de un proceso histórico comunicativo y de resistencia a nivel local del Cauca con los pueblos indígenas y su organización CRIC y a nivel nacional con los demás pueblos del país.

También recogen un amplio acervo de hechos y acciones que se han desarrollado, recientemente en torno al tema específico de promoción y articulación organizativa como ejercicio de exigibilidad de la garantía del derecho constitucional y consuetudinario a la comunicación propia. En este marco hacemos un breve recorrido en sus más recientes momentos, que comienza con el Primer Encuentro Internacional de Comunicación, realizado en Villa de Leiva, Boyacá, en el año 2000 y concluye con la II Cumbre Continental de Comunicación, realizada el año 2013 en México.

En el I Encuentro Internacional de Comunicación participaron autoridades, comunicadores y líderes de comunicación a nivel nacional e internacional y allí se planteó la posibilidad de la radio indígena como herramienta informativa, comunicativa y pedagógica para pueblos indígenas en sus procesos de fortalecimiento cultural. En 2001 se realizó el Primer Encuentro Nacional de Comunicación en el municipio Villeta, Cundinamarca, en el cual se definieron aspectos técnicos y geográficos para la instalación y puesta en marcha de las emisoras indígenas para los casos requeridos y; fortalecer espacios de comunicación como exigieron otros pueblos especialmente del sur y norte del país; por ejemplo los representantes de la Amazonía y de la Sierra Nevada de Santa Marta pidieron que en vez de emisoras, se asignaran recursos para fortalecer los espacios culturales, el rescate de la lengua tradicional y sus costumbres.

En este mismo proceso en 2003, se realiza por primera vez en el Cauca un estudio de Análisis sobre cómo abordaban los medios masivos (mass media) el tema indígena. El estudio fue realizado en el marco del proyecto Minga por los pueblos indígenas y el derecho a su palabra, donde confluyeron líderes y comunicadores indígenas y que con apoyo técnico de la Universidad del Valle y la Unión Europea se pudo establecer cómo en las líneas o política editorial de los medios comerciales existen estrategias de estigmatización y folklorismo hacia los pueblos. Por tanto el Estudio también arrojó unos lineamientos base para crear contenidos y líneas del tratamiento de temas indígenas, basados en el respeto y el derecho a la diferencia y la diversidad.

Entre otras acciones a destacar mencionó también el Diagnóstico realizado en 2008 -2009 sobre el desarrollo de las primeras emisoras indígenas, fundadas en 2002 y que, entre otras logró un balance sobre el desarrollo de las emisoras como herramientas para fortalecer y visibilizar los procesos organizativos y culturales de los pueblos indígenas. Del diagnóstico surgieron algunos primeros aspectos, si bien de carácter técnico y jurídico, que habían de verse muy puntualmente en los lineamientos de la política pública, como el pago de impuestos por contraprestaciones, el uso del espacio radioeléctrico y el espectro electromagnético entre otras.

En esos primeros cimientos de formular y exigir una Política Pública comunicativa se llevó a cabo durante la última semana de noviembre de 2010 la I Cumbre Continental de Comunicación Indígena 2010, convocada en el IV Encuentro de Pueblos y Naciones Originarias del Abya Yala, realizado en Puno, Perú 2009. La Creación de la Cumbre Continental de Comunicación Indígena y su realización por primera vez en el territorio de diálogo, paz y convivencia la María, Piendamó, fue un escenario ideal para posicionar las reivindicaciones nacionales, en el marco de una articulación continental como pueblos hermanos de los países del continente americano o Abya Yala.

En el mandato se insistió en el sentido de la comunicación propia y en la creación de una política de comunicación diferencial en cada uno de los Estados y, avanzar en articular el trabajo comunicativo a nivel regional y continental para fortalecer propuestas colectivas y su incidencia en las instancias de decisión de cada uno de los Estados Latinoamericanos.

En 2011 se realizó en Bogotá un Encuentro de líderes y comunicadores indígenas, quienes invitados por el Gobierno nacional, en cabeza del MinTIC, recibieron con asombro un documento borrador con la propuesta de una política pública en comunicación para pueblos indígenas, pensada desde la institucionalidad. La propuesta, desde luego, no fue aceptada y se planteó al gobierno que si debía haber una política al respecto, pero esta ya avanzaba en su formulación en procesos comunicativos y por demás ya era concertada con sus autoridades y organizaciones propias.

En el Encuentro se creó la Comisión Nacional de Comunicación para pueblos indígenas, CONCIP, y entre otras se estableció avanzar en la construcción de la política pública en comunicación para pueblos indígenas desde los procesos comunicativos de base y se trazaron metas inmediatas como la de realizar encuentros regionales para recoger las propuestas de las comunidades y; conformar un equipo político-organizativo, técnico y jurídico para esta primera etapa de formular la política.

Cabe destacar que recientemente, especialmente desde 2009 cuando la Corte Constitucional emitió el Auto 004 como garantía de restablecimiento de los derechos de los pueblos indígenas vulnerados por fenómenos como el desplazamiento forzado, las autoridades tradicionales, sus organizaciones y dirigentes se han apropiado de forma positiva del tema de comunicación y así fue tratado en varias secciones (durante 2012, 2013 y 2014) de la Mesa Permanente de Concertación, MPC, un espacio de discusión técnica entre pueblos indígenas e instituciones del gobierno, y que entre otras acciones socializa la concertación del Plan Nacional de Desarrollo y las rutas metodológicas de las consultas.

En el contexto internacional, Colombia fue anfitriona del Festival Internacional de Cine y Video de los Pueblos Indígenas 2012 en su onceava versión y el cual se convirtió en escenario para socializar y afianzar la necesidad de herramientas jurídicas idóneas y favorables para garantizar el derecho de los pueblos indígenas a la comunicación. El Festival se realizó en Bogotá, Medellín y en otras regiones como Cundinamarca, Cauca, Costa Caribe y La Guajira, generando diversos espacios de participación a comunicadores indígenas en lo referente a fortalecer sus procesos.

Previo al Festival de Cine, distintos comunicadores indígenas en coordinación y articulación con el CRIC hicieron incidencia en la VI Cumbre de líderes indígenas de las Américas realizada el mismo año en Cartagena, entregando un documento a los gobiernos de los Estados miembros de la OEA, en el que exigían desarrollar políticas públicas sobre comunicación propia.

Pero 2012 fue un año particular para la comunicación indígena. Por un lado las emisoras indígenas, mayoría de ellas cumplieron 10 años de existencia y debían renovar sus licencias para concesión del espacio radioeléctrico, pero lo más grave, todas se declaraban en insostenibilidad financiera, debido al desequilibrio en que fueron creadas con relación a medios comunitarios o comerciales y además sin contar con un marco jurídico adecuado, algunas emisoras tenían -y tienen- deudas gigantescas en concepto de contraprestaciones para el uso del espectro, así como deudas gigantes con la Asociación de Autores y Compositores de Colombia – Asociación Colombiana de Intérpretes y Productores Fonográficos (SAYCO-ACIMPRO). Sin hablar de facturas de servicios públicos, de los muchos comunicadores que trabajan sin remuneración y del embargo de cuentas de los cabildos, el funcionamiento es imposible.

Por la época en que estas preocupaciones surgían, también se da para el Cauca una coyuntura álgida de persecución militar y jurídica desde el gobierno contra la dignidad de los pueblos indígenas del Cauca, y logró un imaginario de estigmatización colectiva por lo cual las comunidades respondieron con movilizaciones pacíficas. Es así que el gobierno se vio obligado a retomar diálogos de acuerdos en los cuales inscribió un capítulo de comunicaciones para plantear las propuestas y aspectos clave para la formulación de la política y algunos posibles escenarios (Encuentros por macro regiones y el más urgente la realización de un Foro Nacional de comunicación indígena, el cual ya referimos).

Pero el Foro fue precedido de un recorrido por los territorios, la memoria y la palabra de los pueblos indígenas, durante meses y días previos a su desarrollo; el caminar comenzó en el mágico desierto Wayuu, continuó por Antioquia hasta llegar al territorio Quillasinga en la emblemática laguna de la Cocha, Nariño. En cada territorio visitado se realizaron asambleas comunitarias, trueques de saberes y culturales para afianzar y fortalecer los tejidos de resistencia entre procesos de comunicación de pueblos indígenas que querían hacer del foro un evento trascendental, como efectivamente lo fue.

En este sentido destacamos algunas líneas de trabajo o metas que se dieron como resultado del Foro y, que están contemplados en las propuestas y compromisos de los procesos de comunicación para exigir al gobierno garantizar el derecho a la comunicación en el marco de la diversidad cultural y el enfoque diferencial ordenado por la constitución y el derecho internacional:

Marco Técnico-Operativo

Que el gobierno garantice condiciones y recursos para formación y capacitación técnica, respetando la autonomía de los pueblos indígenas; así mismo garantizar la creación de un Centro Integral de Pensamiento, un canal nacional de televisión y una plataforma virtual con énfasis en comunicación ancestral para certificar los conocimientos a los interesados.

Que el gobierno garantice la cobertura de fibra óptica a nivel nacional y la instalación de puestos de conectividad como medios al servicio de los pueblos, y así medios y procesos sean parte de una sola red. Es obligación del gobierno establecer y apoyar proyectos y campañas regionales audiovisuales, gráficos o impresos con énfasis en investigación, pedagogía y memoria histórica.

Promover una Escuela de comunicación indígena intercultural nacional que permita una Alianza en red para fortalecer la comunicación y extender esta iniciativa a nivel continental como mecanismo de integración y protección.

Marco Jurídico y Político

Los comunicadores plantearon problemas de seguridad y parcialidad frente al tema del conflicto, por lo cual proponen un estatuto de salvaguarda y garantía como parte de la política pública para proteger la vida e integridad de los comunicadores, y que garantice su autonomía frente al conflicto.

No pago por el uso del Espectro electromagnético, ni a los impuestos de Sayco-ACIMPRO y otros costos de impuestos que no se tienen que cobrar en territorios indígenas, dada su Ley de Origen.

Crear un marco jurídico que respalde legal y jurídicamente a los comunicadores, procesos, medios y redes indígenas sin ser discriminados por los medios occidentales o comerciales y sobre todo para no estar en inferioridad a ellos en los proyectos comunicativos y; por último crear un reglamento respecto a la participación de las comunidades y sus procesos en las tomas de decisión y en las políticas administrativas comunicativas.

El Foro concluyó con la exigencia al gobierno y a la sociedad que respeten “nuestros Planes de Vida y nuestras propuestas alternativas al proyecto de muerte, que representa el actual modelo económico neoliberal. Sabemos que tienen que convertirnos en víctimas para despojarnos y que usan toda la política estatal, el modelo económico y el conflicto armado para robarnos. Por tanto demandamos a los actores de la guerra respeto a la vida, al territorio, al DIH, en particular la garantía a la vida digna y al ejercicio de la libertad de prensa y expresión a través de medios de información y comunicación indígenas”, señalaron los comunicadores en su declaración final.

De esta forma concluyó el relato haciendo referencia a otro propósito del Próximo Foro como es contribuir al seguimiento de las tareas planteadas por la Primera y Segunda Cumbre Continental de Comunicación Indígena en el tema de legislación, políticas públicas y derecho a la comunicación indígena, para ello hago mención en breve a las principales conclusiones.

La II Cumbre Continental de Comunicación Indígena del Abya Yala, se realizó en octubre de 2013 en la comunidad indígena Mixe Santa María de Tlahuitoltepec, Oaxaca, México, donde unos mil comunicadores indígenas del continente nos reunimos para unificar sueños y proyectos comunicativos en defensa de la vida, los territorios y la dignidad humana que para los pueblos indígenas está contenida en sus territorios y en su identidad cultural.

Entre los principales retos y metas inmediatas la II Cumbre planteó establecer cuáles formas de articulación local y continental existen a nivel de comunicación propia y cómo se canalizan; cómo converger en una amplia plataforma continental procesos, medios, comunicadores y redes de comunicación propia; fortalecer las experiencias de comunicación existentes; puesta en marcha de una Escuela itinerante de pensamiento y capacitación y; construir estrategias de alianza para exigir la implementación de políticas públicas de comunicación indígena a nivel continental.

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